Si te preguntas qué tomar para el dolor de muelas, lo primero es tener claro que un analgésico alivia el síntoma, pero no resuelve la causa. En esta guía te explicamos qué opciones se usan habitualmente, qué conviene evitar y en qué momento no debes esperar más. Es información general y no sustituye la valoración de un dentista ni de tu médico.

¿Qué se puede tomar para calmar el dolor de muelas en casa?
Los analgésicos de venta libre, como el paracetamol o el ibuprofeno, son las opciones más habituales para aliviar un dolor dental de forma temporal. Conviene seguir siempre el prospecto, no mezclar fármacos por tu cuenta y consultar con tu médico o farmacéutico si tienes otras enfermedades o tomas medicación.
Además del fármaco, hay medidas sencillas que ayudan a pasar las horas hasta la cita:
- Frío por fuera: una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre la mejilla, por ratos, reduce la sensación de pulsación.
- Enjuagues suaves: agua tibia con un poco de sal ayuda a limpiar la zona si hay restos de comida atrapados.
- Cabeza elevada al dormir: con la cabeza más alta, la presión en la zona dolorida suele notarse menos.
- Evitar los desencadenantes: bebidas muy frías o calientes, dulces y alimentos duros pueden agravar el dolor.
- Cepillado cuidadoso: no abandones la higiene; cepilla con suavidad alrededor de la muela, sin frotar con fuerza.
¿Es mejor paracetamol o ibuprofeno para el dolor de muelas?
Depende de cada persona. El ibuprofeno actúa también sobre la inflamación, algo útil si hay hinchazón, pero no es apto para todo el mundo. El paracetamol suele tolerarse mejor a nivel de estómago, aunque no reduce la inflamación. Tu médico o farmacéutico puede indicarte cuál encaja contigo.
Antes de tomar cualquiera de los dos, ten en cuenta estas situaciones en las que conviene preguntar antes:
- Problemas de estómago, úlcera o reflujo importante.
- Enfermedad de hígado o de riñón.
- Asma o alergia a algún antiinflamatorio.
- Tratamiento con anticoagulantes u otra medicación crónica.
- Embarazo o lactancia.
No superes nunca la cantidad máxima que indica el prospecto y no combines varios medicamentos que contengan el mismo principio activo. Si quieres información oficial sobre medicamentos, puedes consultar la web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.
¿Se puede tomar antibiótico para el dolor de muelas?
Solo si te lo receta un profesional. Los antibióticos no calman el dolor por sí mismos y se reservan para infecciones concretas, como algunos abscesos. Tomarlos sin indicación favorece las resistencias y puede retrasar el tratamiento real, que casi siempre es un tratamiento dental.
Es frecuente pensar que un antibiótico sobrante del botiquín sirve para cualquier dolor de muelas. No es así: cada infección requiere un criterio clínico y, muchas veces, la solución pasa por actuar sobre el diente. Según el caso, el dentista puede plantear una endodoncia, drenar un absceso, tratar la encía o extraer la pieza si no se puede conservar.
Si además del dolor notas una hinchazón o una zona abultada junto al diente, puede tratarse de un flemón o de un absceso. En nuestro artículo sobre el bulto en la encía y su tratamiento te explicamos las causas más habituales y cuándo consultar.
¿Qué remedios caseros para el dolor de muelas funcionan y cuáles hay que evitar?
Los remedios sencillos, como el frío externo o los enjuagues con agua tibia y sal, pueden dar algo de alivio puntual. Lo que conviene evitar es aplicar sustancias irritantes sobre la encía o el diente, o retrasar la visita al dentista confiando solo en un remedio casero.
Estos son los errores más habituales:
- Poner una pastilla disuelta sobre la encía: los medicamentos se toman por vía oral; aplicados sobre la encía pueden irritar o dañar la mucosa.
- Enjuagar con alcohol o productos fuertes: pueden agravar la molestia en una zona ya inflamada.
- Aplicar calor sobre la mejilla: si hay infección, el calor puede empeorar la inflamación.
- Esperar a que se pase solo: que el dolor desaparezca de repente no siempre es buena señal; a veces indica que el nervio ha dejado de responder, pero el problema sigue ahí.
¿Cuándo el dolor de muelas es una urgencia dental?
Es urgente cuando el dolor es intenso y no cede con analgésicos, o cuando aparece hinchazón en la cara, fiebre o mal sabor por pus. Si además tienes dificultad para tragar o respirar, no esperes a una cita dental: acude a urgencias hospitalarias o llama al 112.
Pide cita lo antes posible si notas alguno de estos signos:
- Dolor espontáneo que te despierta por la noche.
- Dolor al morder o al apoyar el diente.
- Encía enrojecida, caliente o con una zona abultada.
- Un diente roto, con una fractura o tras un golpe.
- Dolor que dura más de uno o dos días, aunque sea soportable.
Las infecciones dentales están relacionadas con las bacterias que viven en la boca. Si quieres entender mejor cómo actúan, puedes leer sobre qué bacterias hay en la boca y cómo prevenir sus problemas.
¿Por qué me duele una muela y qué puede estar pasando?
Las causas más comunes son una caries profunda, una infección del nervio, un flemón, la inflamación de la encía o la erupción de una muela del juicio. También pueden doler los dientes por apretarlos de noche o por molestias en una prótesis o en un implante.
Conocer el origen es clave para elegir el tratamiento. Estos son algunos ejemplos que vemos en consulta:
- Caries y pulpitis: el dolor suele empezar con el frío o el dulce y puede volverse continuo si la caries alcanza el nervio.
- Muela del juicio: cuando no tiene espacio para salir, puede inflamar la encía de alrededor y provocar molestias al masticar o abrir la boca.
- Bruxismo: apretar o rechinar los dientes sobrecarga las piezas y los músculos de la mandíbula. Una férula de descarga hecha a medida protege los dientes por la noche. Si notas ruidos o tensión, te interesará leer por qué te cruje la mandíbula.
- Enfermedad de las encías: la piorrea o periodontitis puede causar sangrado, movilidad y dolor. Una buena higiene interdental y la limpieza profesional ayudan a controlarla.
- Implantes: si tienes implantes y notas molestias, sangrado o inflamación alrededor, puede tratarse de periimplantitis. Por eso el mantenimiento periódico es importante, igual que el seguimiento tras una carga inmediata. Puedes ver cómo trabajamos en implantología dental en Eibar.
- Ortodoncia y blanqueamiento: los brackets o los alineadores invisibles pueden causar sensibilidad los primeros días tras cada ajuste, y algunos blanqueamientos provocan molestias pasajeras. Si el dolor es intenso o no cede, conviene consultarlo.
Preguntas frecuentes sobre qué tomar para el dolor de muelas
¿Puedo tomar algo para el dolor de muelas si estoy embarazada?
No te automediques. Durante el embarazo y la lactancia, cualquier medicamento debe consultarse antes con tu médico, matrona o farmacéutico. Avisa también al dentista de tu situación para que adapte el tratamiento con seguridad.
¿Cuánto tiempo puedo aguantar un dolor de muelas?
Lo prudente es no esperar más de uno o dos días. Si hay hinchazón, fiebre o dolor muy intenso, pide cita de inmediato o acude a urgencias. Cuanto antes se trate la causa, más sencillo suele ser el tratamiento.
¿Qué hacer si un niño tiene dolor de muelas?
Consulta cuanto antes con su dentista o su pediatra, y no le des ningún medicamento sin su indicación, porque la pauta depende de la edad, el peso y el producto. En nuestra sección de odontopediatría en Eibar atendemos a los más pequeños.
Saber qué tomar para el dolor de muelas puede darte un respiro, pero el dolor es una señal de que algo necesita revisión. Un analgésico bien elegido, medidas sencillas y una visita rápida al dentista son la combinación más segura. Para más información sobre salud y medicamentos, también puedes consultar la web del Ministerio de Sanidad.
Si vives en Eibar o alrededores y tienes dolor de muelas, llama a Arat Klinika y pide tu cita. Revisaremos tu caso, encontraremos el origen del problema y te propondremos el tratamiento más adecuado, con trato cercano y en el idioma que prefieras.